Santo Domingo.– Un proyecto de ley depositado en la Cámara de Diputados propone establecer la educación financiera como asignatura obligatoria en los centros educativos públicos y privados de República Dominicana.
La iniciativa fue depositada el pasado 10 de septiembre por la diputada Soraya Suárez, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), representante de Santiago, y busca que los estudiantes adquieran conocimientos y habilidades para administrar de manera responsable sus recursos económicos y tomar decisiones financieras informadas.
De aprobarse en el Congreso Nacional y ser promulgada por el Poder Ejecutivo, la propuesta se aplicaría en todos los niveles y modalidades del sistema educativo establecidos por la legislación nacional.
Educación financiera desde el nivel primario
El proyecto plantea que la asignatura se imparta de manera progresiva desde el nivel primario hasta el secundario, tomando en cuenta la edad, madurez y necesidades de los estudiantes.
El Ministerio de Educación tendría a su cargo establecer, mediante el currículo nacional, los contenidos, competencias, horas académicas, metodología y mecanismos de evaluación correspondientes a cada nivel.
En la educación primaria, los estudiantes recibirían contenidos sobre el valor del dinero, ahorro, elaboración de presupuestos sencillos, diferencias entre necesidades y deseos, consumo responsable y establecimiento de metas de ahorro.
También se contempla una introducción al emprendimiento y el uso seguro y responsable del dinero.
¿Qué aprenderían los estudiantes en secundaria?
En el nivel secundario, la propuesta contempla profundizar en temas relacionados con el manejo de las finanzas personales y familiares.
Entre los contenidos figuran los ingresos y gastos, ahorro, fondos de emergencia, funcionamiento del sistema financiero dominicano, bancos y cooperativas, cuentas bancarias y medios de pago electrónicos.
Los estudiantes también recibirían conocimientos sobre tarjetas de crédito y débito, préstamos, intereses, historial crediticio, endeudamiento responsable, inversiones, riesgos y seguros.
El proyecto incluye, además, contenidos sobre impuestos, seguridad financiera, prevención de fraudes y estafas, finanzas digitales, emprendimiento y administración de pequeños negocios.
La formación también abarcaría la planificación financiera para objetivos como estudios, adquisición de vivienda, retiro y otras metas personales.
Proyecto busca enseñar a diferenciar necesidades y deseos
La propuesta establece que la educación financiera debe permitir a los estudiantes comprender el valor y el uso responsable del dinero, elaborar presupuestos y desarrollar hábitos de ahorro.
También busca que puedan diferenciar entre necesidades y deseos, comprender conceptos como ingresos, gastos, activos y pasivos, y conocer el funcionamiento básico de las entidades financieras.
Asimismo, pretende que los alumnos comprendan los riesgos asociados al endeudamiento excesivo y adquieran conocimientos básicos sobre inversión, seguros y obligaciones tributarias.
Otro de los objetivos es desarrollar capacidades para el emprendimiento y promover el uso responsable de los servicios financieros digitales.
Ministerio de Educación elaboraría un plan nacional
La iniciativa establece que el Ministerio de Educación deberá elaborar un Plan Nacional de Educación Financiera Escolar para organizar la implementación de la asignatura.
El plan incluiría el currículo por niveles, competencias de aprendizaje, capacitación docente, materiales educativos, estrategias de implementación y mecanismos de evaluación.
También contemplaría indicadores de resultados y un cronograma nacional para la aplicación progresiva del programa.
Financiamiento
El proyecto establece que los recursos necesarios para implementar la ley serían consignados en el Presupuesto General del Estado a través del Ministerio de Educación.
Además, contempla la posibilidad de recibir cooperación técnica y financiera de organismos nacionales e internacionales para desarrollar programas de educación financiera, siempre que esta respete la independencia curricular y los principios establecidos en la eventual legislación.
La iniciativa aún no ha iniciado su trámite
Hasta el momento, el proyecto de ley no ha sido tomado en consideración por la Cámara de Diputados, por lo que todavía no constituye una obligación para los centros educativos del país.
Para convertirse en ley, la iniciativa deberá agotar el procedimiento legislativo correspondiente en el Congreso Nacional y posteriormente ser promulgada por el Poder Ejecutivo.
De acuerdo con las reglas del proceso legislativo, una iniciativa dispone de dos legislaturas para completar su trámite antes de que pueda producirse su perención.




