Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a protagonizar un tenso episodio con la prensa al enfrentarse públicamente a la periodista de CNN, Kaitlan Collins, luego de que esta le formulara preguntas relacionadas con los archivos del fallecido financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein.

El incidente ocurrió en la Casa Blanca, en el Despacho Oval, tras la firma de un proyecto de ley para poner fin al cierre parcial del gobierno. Lejos de responder directamente a las interrogantes, Trump desvió la atención y lanzó duras críticas personales contra la reportera, a quien calificó como “la peor reportera” y aseguró que “nunca sonríe”, en comentarios que han sido señalados como inapropiados y de tono machista.
La tensión aumentó cuando Collins preguntó al mandatario si había revisado los documentos recientemente publicados por el Departamento de Justicia, que incluyen menciones a figuras influyentes como el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el empresario Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX. Trump respondió que no había leído los archivos porque tiene “muchas cosas que hacer” y afirmó que ambos “estarán bien”, sin ofrecer mayores detalles.
El momento más crítico se produjo cuando la periodista insistió en conocer cuál era el mensaje del presidente para las víctimas de Epstein. En lugar de referirse a los sobrevivientes del caso, Trump volvió a atacar a Collins y arremetió contra la cadena CNN, a la que acusó de deshonesta, evitando pronunciarse de forma directa sobre las víctimas.

Durante el intercambio, Trump defendió que el país debería “pasar a otra cosa” y sostuvo que los archivos solo lo mencionan en relación con una supuesta conspiración entre Epstein y el escritor Michael Wolff para perjudicarlo políticamente.
En el mismo contexto, otros reporteros le consultaron sobre la investigación del Congreso en la que declararán el expresidente Bill Clinton y la excandidata presidencial Hillary Clinton. Trump dijo que “siente pena” de que tengan que atravesar ese proceso. También fue preguntado sobre una investigación relacionada con Peter Mandelson, exembajador británico en Estados Unidos, acusado de filtrar información sensible a Epstein, a lo que respondió que no tenía conocimiento suficiente del caso.
La publicación de millones de documentos internos por parte del Departamento de Justicia ha vuelto a poner en primer plano los vínculos de Epstein con figuras prominentes de la política, las finanzas, el mundo académico y los negocios, tanto antes como después de que se declarara culpable en 2008 por delitos relacionados con prostitución.



